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miércoles, 22 de junio de 2016

Viaje a la Alcarria, pero en familia

El libro "Viaje a la Alcarria en familia"
que te ayudará, como una guía amigable,
a conocer detalle a detalle esta tierra.
Orea Sánchez, Jesús: “Viaje a la Alcarria en familia”. Edita Excmª Diputación Provincial. Guadalajara, 2016. 336 páginas, innumerables fotografías y gráficos en color. Encuadernación en tapa dura. ISBN 978-84-92886-89-0

Como una aportación más, de las innumerables que viene realizando a lo largo del año 2016, centenario del nacimiento del Premio Nobel Camilo José Cela, la Diputación Provincial de Guadalajara ha promovido y completado la edición de un libro que se nos antoja capital en la promoción que, a través del “Viaje a la Alcarria” del escritor gallego, está realizando de la provincia de Guadalajara y, muy especialmente, de la comarca más representativa de ella, la Alcarria.

Una obra de magnífico aspecto, en tamaño manejable y tapa dura, cuajado de ilustraciones a color, y con un texto muy amplio y bien escrito por el periodista Jesús Orea, quien con esta obra remata perfectamente su imagen de conocedor en profundidad de esta tierra, y exponente de sus riquezas y atractivos de forma clara y asequible.

La obra se plantea en 20 etapas, que son los espacios en que puede dividirse el clásico recorrido celiano, desde Guadalajara a Zorita de los Canes, pasando por otras tantas localidades. Fiel al recorrido del libro, se detiene con mimo en cada villa, y de algunas que solamente son mencionadas por su nombre, él aporta datos, y expresa calidades que incitan al viaje. Además, en cada una de esas etapas, plantea el mismo esquema expositivo, que viene a ser primeramente la Sinopsis de lo que Cela escribe en su “Viaje…” acerca del lugar, mostrando luego un texto de lo que se debe saber del mismo, de lo que hay que ver en él (con recursos monumentales, culturales y naturales), y de cuándo se debe ir para aprovechar sus manifestaciones festivas. Cada etapa lleva al final varias páginas (estas desarrolladas gráficamente por Nora Marco) para que los niños y niñas de esa familia que se plantea viajar puedan aprender cosas en torno al viaje, a los pueblos y fiestas de la etapa correspondiente.

El texto de Orea es medido y sabio, sin concesiones a la literatura, y sin olvidarse del más mínimo detalle. Todo es información útil y justa. Se complementa de una abundantísima aportación gráfica, y sobre todo de una alegría colorista y llamativa incitación al descubrimiento por parte de los más pequeños. El diseño de la obra, finalmente, dentro de una maquetación de corte minimalista muy moderno, se debe a Agueda Herrera, del estudio editorial de Aache, alcanzando con esta obra unas cotas muy difíciles de superar en el arte moderno de diseñar libros.


La obra “Viaje a la Alcarria en familia” se plantea como una novedad asombrosa, y desde aquí queremos felicitar a la Diputación Provincial de Guadalajara que a través de su incansable Servicio de Cultura, ha llevado a buen puerto este proyecto largamente meditado. De los muchos valores que encierra, y que el lector podrá por sí mismo apreciar cuando empiece a pasar las páginas del volumen, está como más importante la posibilidad de aumentar el interés por la Alcarria, por sus pueblos, sus fiestas, sus ofertas culturales y su naturaleza. Un encargo –este de la promoción turística y la protección patrimonial- que cumple a la perfección esta obra, sin duda la más importante en el conjunto de publicaciones que han aparecido este año al hilo del Centenario de Cela y del 70º Aniversario de su “Viaje a la Alcarria”.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Mostrando Guadalajara a los más pequeños


Orea Sánchez, Jesús, de los textos, y Marco Alario, Nora, de las ilustraciones: “Guadalajarapara niños”. Aache Ediciones. Guadalajara, 2014. 180 páginas, todas ilustradas y a color. Tamaño 240 x 170 mm. Encuadernación en tapa dura. ISBN 978-84-15537-64-9. PVP: 18 €.

Tras la presentación a la Prensa el 10 de diciembre y su presentación al público en el Centro Cultural “San José” el 11 de diciembre, ha iniciado su andadura un libro al que podríamos calificar de mágico por seguir la tendencia de los apasionamientos, pero que sin duda llevará el calificativo de útil que es para lo que está hecho. Y esa utilidad se centra en dar a conocer la provincia, y su rico legado histórico, artístico, etnológico y natural a los más jóvenes miembros de la sociedad, para que con ese conocimiento lleguen a amarlo y defenderlo.

Aache edita “Guadalajara para niños”, una guía didáctica y turística para que los más pequeños conozcan la provincia. El libro, escrito por Jesús Orea e ilustrado por Nora Marco (Cuerdas) se distribuirá en colegios y bibliotecas de la provincia y se pondrá a la venta por 18 euros.

La obra es muy espectacular, con una encuadernación firme, y todas sus páginas en papel de alta calidad y a color, va mostrando al lector, que se supone mayormente infantil, los pueblos y los personajes de Guadalajara. Los textos son de Jesús Orea Sánchez, periodista y miembro del Servicio de Educación de la Institución Provincial, mientras que las ilustraciones que le dan carácter y atractivo al libro son obra de Nora Marco Alario, arquitecta y diseñadora 2D del cortometraje “Cuerdas” de Pedro Solís y responsable de la maquetación del cuento de este corto.

En el libro nos encontramos, tras unas palabras de presentación de la Presidenta Ana Guarinos, y de un breve “manual de uso” para sacarle el mayor provecho al libro, con diez capítulos que ofrecen la riqueza patrimonial de los nueve grandes municipios que antiguamente constituyeron los partidos judiciales guadalajareños (Atienza, Brihuega, Cifuentes, Cogolludo, Guadalajara, Molina de Aragón, Pastrana, Sacedón, y Sigüenza) iniciándose con el capítulo dedicado al Citug en el Castillo de Torija.

Los viajeros, que serán –o deberían ser- todos los niños de la provincia, acompañados de sus padres y con este libro en la mano, descubrirán historias y anécdotas, se plantarán ante enigmáticos personajes y subirán a miradores desde los que pueden divisarse montes, águilas, bosques y pueblos, siempre alentados por la magia de los secretos, los duendes, las leyendas y las alusiones a viejos guerreros. Se recomienda al inicio proveerse de un “cuaderno de campo” para ir dibujando, y apuntando, los temas que el libro va sugiriendo. Y al final hay una oferta de archivos y libros para los que quieran saber más sobre su tierra.

El autor de los textos, muy experimentado en las tareas docentes y divulgativas, conoce como pocos, y sabe expresarlo con limpia prosa, los intríngulis de esta provincia en la que casan damas tuertas con barbados conquistadores. O en la que planean buitres sobre las roquedas elevadas del Alto Tajo. Toda la obra se muestra atractiva y oferente de ideas, entre la clara palabra de Orea y la magistral visión diseñadora de Marco. El trabajo de maquetación de Aache y su probada calidad en ediciones por difíciles que parezcan, concluyen haciendo de este libro una maravillosa oferta para las nuevas generaciones. Cumplida y abierta gracias a la visión nítida de la Diputación Provincial, en esta tarea de divulgar siempre lo que de apasionante tiene Guadalajara. La idea inicial de este libro, todo hay que decirlo, partió de Marta Valdenebro, sin cuyo permanente entusiasmo no habría llegado nunca a concluirse.


Así pues “Guadalajara para niños” se ofrece como un libro con el que poder iniciar en el mundo de la lectura, del conocimiento y hasta de la investigación, a los más pequeños de nuestros vecinos. Está especialmente dirigidos a niños y niñas entre 6 y 12 años, pero cualquiera que lo tome en las manos, le pase las páginas y se detenga en sus textos e ilustraciones, va a quedar feliz y entusiasmado. Una obra genial que marca una época.

viernes, 7 de marzo de 2014

Visita a La Toba

BORRELL BRITO, José; MOLINA VILLAR, David, y HELICONIA S. COOP. MAD., La Toba entorno, patrimonio y recursos, sin lugar [Madrid], sin data [2013], 56 pp.

El contenido de este trabajo de 56 páginas, ya lo anuncian sus autores a través del enunciado del título y abunda en este mismo sentido el alcalde La Toba, Julián Atienza García, en su “Introducción”, puesto que principalmente alude al entorno natural, al patrimonio que ha llegado, no solo material, y a los recursos que esta pequeña población puede ofrecer al visitante, es decir, a todo ese “potencial” que, por ser tan evidente, tan cercano, había pasado desapercibido en tantas ocasiones, por estar incluido en la rutina cotidiana sin apenas sobresalir.
Vemos, pues, que en este librito se trata de adoptar un Plan de acciones que pretenden poner en valor, como ahora se dice, todos los elementos de La Toba que tengan interés para atraer al turista, inclusive creando nuevos productos, pero, especialmente, sensibilizando a sus propios moradores que, al fin y al cabo, son los verdaderos protagonistas del Plan antes anunciado. Por ello es alcalde lo primero que hace es agradecerles su colaboración a la hora de la realización del folleto que comentamos, de todos aquellos datos que han aportado desde el recuerdo, compartiendo sus conocimientos.
¿En qué consisten estas infraestructuras básicas que disfruta La Toba? Pues, fundamentalmente, en orientar las actividades de ocio en la naturaleza, la práctica deportiva y el conocimiento del patrimonio histórico, tanto arquitectónico, como etnográfico. Pero de una forma ordenada, de modo que pueda seguirse una “senda segura de crecimiento sostenible”, facilitando las visitas a través de la creación de unas rutas o itinerarios naturales-turísticos, que unan los valores medioambientales a los culturales más destacados del pueblo, relacionando de este modo los aspectos económicos, culturales, sociales y medioambientales, como hemos dicho, convirtiéndose, además, en un instrumento de participación ciudadana, por lo que -como dice el alcalde- este trabajo se dirige a los toberos, ya que está hecho con el fin de dar a conocer el pueblo, pero también para hacer sentir con mayor profundidad el arraigo de sus gentes hacia el lugar donde viven.
Un par de páginas se dedican a ¿Cómo usar la guía?, puesto que de tal se trata, de una herramienta que La Toba pone en manos de sus visitantes a fin de que el disfrute de su estancia sea más completo. Por lo que, junto a los tradicionales datos, se añaden otros de mayor calado e importancia sobre posibilidades de recolección y aprovechamiento de plantas y diversos tipos de setas silvestres de utilidad o comestibles, citándose también las aves más interesantes que pueden avistarse en La Toba.
Información que se completa con la ya disponible en los códigos QR de los paneles interpretativos y en las balizas de los recorridos, donde el viajero podrá encontrar una información más amplia y detallada sobre las particularidades de las rutas que se le ofrecen. Es interesante saber que “la descarga en el teléfono móvil permite que, en cada uno de los puntos de parada seleccionados en las rutas, el viajero pueda tener información especializada sobre cada uno de los elementos y valores allí presentes (Vegetación y Paisaje, Fauna, Propuestas de Recolección y Aprovechamiento y Etnografía)”. Datos que pueden descargarse en formato pdf desde la página web del Ayuntamiento (http://www.latoba-guadalajara.es/) o en papel en los diversos establecimientos turísticos y casa consistorial, de forma gratuita.
Tras estas interesantes normas comienza la “Descripción general” de La Toba mediante los datos referentes a su ubicación, relieve y geología, que abarca dos páginas, y que continua con la “Descripción general”, que se configura como un mosaico de paisajes vegetales. Un mapa adecuado para ello informa al usuario de la extensión del término municipal, de la localización del núcleo urbano y de los distintos usos del terreno: embalse, cultivos de secano y de regadío, matorral, bosque y vegetación de ribera, para, dentro de esta misma descripción general, ir particularizando las especies más destacadas,  comenzando por los bosques planifolios: encinares, quejigares y melojares, y continuar con las riberas, los bosques de galería, los sotos espinosos; los matorrales, aulagares y tomillares, jarales y brezales, terrenos baldíos y pedregales, y dar fin con los cultivos.
Sigue la fauna: la trucha, la lagartija colilarga, el cernícalo vulgar, el alcaudón real, el tejón, el corzo y el jabalí.
Otro apartado lo constituye la “Descripción socioeconómica”, que, como habrá podido constatar el lector, está basada principalmente en la producción primaria, es decir, la agricultura y la ganadería, siendo la primera de ellas de secano y de regadío, cuyo principal cultivo es el maíz, que llega a su apogeo en los meses de septiembre y octubre, cuando las mazorcas amarillean. Maizales entre los que suelen intercalarse pequeños huertos familiares destinados al autoabastecimiento: verduras, hortalizas y algunos árboles frutales, aunque el cultivo más apreciado es el de la judía colorada, variedad de legumbre de gran calidad gastronómica.
Y junto al maíz de regadío, el girasol cuando hay restricciones de agua.
Las lomas del terreno se utilizan para plantar cereales según su calidad. Así, las mejores tierras se dedican a la cebada; las intermedias, al trigo y, las peores, al centeno, siendo frecuente el barbecho. Otros cultivos son el olivo y la vid, que señalan el límite norte de este tipo de cultivos en la provincia de Guadalajara.
Los rebaños de ovejas constituyen la mayor parte de la ganadería local, que se complementa con la apicultura gracias a la abundancia de espliego y tomillo.
En cuanto al sector turístico se indica que en La Toba hay un bar que se encarga de preparar comidas caseras, y una casa rural y cabe también la posibilidad de seguir el Camino del Cid o descender las aguas del Bornova, bravías cuando se abren las compuertas del embalse de Alcorlo.
El “Patrimonio arquitectónico” aparece reflejado en esta guía que comentamos por la torre de vigilancia del castillo de Corlo; el puente romano sobre el Bornova; la iglesia de San Juan Bautista, posiblemente de finales del siglo XIV aunque agrandada en el XVI, que alberga tres interesantes retablos; la picota, del XVII, (el título de villazgo le fue otorgado a La Toba en 1632); la ermita de la Virgen de la Soledad, bífora, y la fuente de los Tres Caños.
En el apartado de “Etnografía” las fiestas se adaptan al ciclo agrícola y suelen estar influidas por la religiosidad tradicional, destacando la bendición de campos el día 3 de mayo, desde el paraje conocido como la Cruz de los Alcores, hasta donde subían los vecinos en procesión, acompañando al sacerdote.
Dentro de la “Gastronomía y productos locales” se destacan las carnes de corzo maceradas en vino y las calderetas de jabalí.
“Las judías coloradas cultivadas en la vega del Bornova tienen una gran aceptación debido al intenso sabor que dejan las cocciones, así como por su contribución al espesamiento del caldo. Su forma más habitual de preparación es acompañadas de oreja de cerdo”.
Las ensaladas de especies silvestres, verdolaga, acera o chicoria, no faltan y el vino se elabora por los propios toberos para su consumo, junto a diversos licores caseros.
Continua el librito con una atractiva serie de “Propuestas turísticas”: Ruta de la dehesa, Ruta de la ribera, con sus correspondientes mapas y elementos destacables, y una serie de visitas temáticas: micológica (setas del interior de los bosques y de las riberas), etnobotánica (plantas medicinales, comestibles, usadas en licorería popular) y ornitológica y finaliza con unas “Propuestas turísticas”, centradas en el bar-restaurante y en la casa rural.
Un folleto bien editado, con fotografías a color, que se toma en serio el turismo en el municipio, danto a conocer todos y cada uno de los recursos que La Toba puede poner a disposición de quien desee conocerlo.

José Ramón LÓPEZ DE LOS MOZOS

lunes, 21 de noviembre de 2011

Piedras Rotas


Un libro que nos avisa de los peligros que acechan al patrimonio de Guadalajara

GARCÍA DE PAZ, José Luis, Patrimonio desaparecido de Guadalajara, 2.ª edición, corregida y aumentada, Guadalajara, Aache Ediciones (col. Tierra de Guadalajara, 46), 2011, 264 pp.
Hubiese sido mejor para todos, especialmente para el patrimonio histórico-artístico de la provincia de Guadalajara, que este libro no se hubiese escrito.
Sería señal de que dicho patrimonio habría llegado hasta hoy completo, íntegramente, tal y como lo heredamos de nuestros antepasados que, a su vez, también lo heredaron de los suyos a través de una larga cadena de generaciones y tiempos, que vienen a ser la misma cosa y coincidir. Pero, desgraciadamente -por una parte- y afortunadamente -por otra-, aquí lo tenemos, con sus páginas llenas de desaguisados, barbaridades, expolios, latrocinios y destrucciones, para vergüenza de algunos.
Y digo desgraciadamente puesto que muchas, quizás demasiadas, manifestaciones de nuestro (es decir, de todos) más rico patrimonio cultural ha desaparecido o ha sido mutilado. De eso, precisamente, trata el libro; de las desapariciones que, por unos u otros motivos, ha sufrido ese patrimonio de todos al que me he referido antes y, a la vez digo afortunadamente, en este caso, por tener la inmensa suerte de poder contar entre nosotros con una persona como el profesor García de Paz, el autor de este libro que comentamos, profundamente enamorado de esta pobre tierra alcarreña que vio nacer a sus antepasados.

jueves, 21 de enero de 2010

El palacio ducal de Pastrana






Un edficio clave de la Alcarria


Un esperado libro, que por fin toma cuerpo. El palacio ducal de Pastrana, durante largos años en abandono y progresivo hundimiento, ha vuelto a la vida tras su adquisición por la Universidad de Alcalá. Una cuidada restauración, dirigida por Fernández Alba y Clemente San Román, le ha devuelto su pasado esplendor, con aportaciones contemporáneas, como el gran patio central, ahora cubierto y con columnas metálicas y profusión de cristales. Todavía sin un uso popular ni mayoritario, pero el hecho cierto es que el palacio ducal de Pastrana está ahí, en perfectas condiciones de revista.Y para completar esta actitud de recuperación, se añade ahora la edición de un libro que narra al completo su historia, las vicisitudes de su construcción, de sus reformas, las vidas de sus propietarios, los nombres de sus constructores. Y la descripción una por una de las maravillas que encierra.Este libro, que acaba de ser editado por la alcarreña editorial AACHE, lleva por título "El palacio ducal de Pastrana" y ha sido su autor el eminente historiador alcarreño Aurelio García López (Hontoba, 1967), quien durante años ha investigado en todos los archivos y bibliografías posibles para componer un secuenciada historia del edificio. No falta nada, y añade muchos elementos de la historia urbana de Pastrana, porque al mismo tiempo que la plaza que preside hubo que hacer las puertas de entrada a la misma, las casas que la rodean y formaban el espacio de mercado y todo lo que supuso reordenación urbana de la villa
El autor de este palacio, iniciada su construcción hacia 1535, es Alonso de Covarrubias, que en él ensaya los esquemas más sobrios del Renacimiento castellano, fuera de las platerescas ornamentaciones al uso. Utilizado por los primeros dueños, duques de Francavila, y revitalizado por los siguientes, los duques de Pastrana y príncipes de Éboli, tras siglos de decadencia ha vuelto a resurgir restaurado.
Este libro, que saludamos con alegría y que, una vez leído al completo, nos ha proporcionado mucha información de la que carecíamos, viene en el momento justo de la prevista apertura al público del monumento, que ahora podrá ser apreciado y conocido en su auténtica dimensión.
Imaginamos que la obra va a ser recibida con entusiasmo en Pastrana, tanto por su población como por sus regidores así como en la Universidad de Alcalá, que con esta obra cuenta ya con un elemento útil de divulgación de este su emblemático palacio alcarreño.