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domingo, 5 de octubre de 2014

El ocaso de las salinas

López de los Mozos Jiménez, José Ramón: “El ocaso de las salinas de interior en la provincia de Guadalajara”. En Revista de Folklore, nº 391, (2014), pp. 26-39, con ilustraciones.

En el último número de la prestigiosa Revista de Folklore, que sigue manteniendo Joaquín Díaz desde Urueña (Valladolid) aunque en formato digital, aparece un lúcido estudio de López de los Mozos acerca de las particularidades socio-económicas que han llevado a la desaparición de la industria de extracción de sal en nuestra provincia, a lo largo del pasado siglo.

Inicia el trabajo con un análisis descriptivo e histórico de las salinas existentes en la provincia, tomando como referencia la “Crónica y Guía de la provincia de Guadalajara”, haciendo a continuación un análisis de la evolución de las industrias en Guadalajara, especialmente en los inicios del siglo XX, tomando aquí los datos del trabajo de Esperanza Elices sobre “La industria de Guadalajara durante la Dictadura de Primo de Rivera”. Un capítulo posterior, titulado “El mundo rural a mediados del siglo XX”, nos muestra la evolución socio-económica y demográfica de la provincia, con análisis de la nupcialidad, la natalidad y la mortalidad en torno a 1970, tomando datos del trabajo de Alonso Fernández de aquella época. Analiza luego el proceso migratorio, y alcanza las conclusiones acerca de la evidente caída, casi a cero, de la industria extractiva de la sal en nuestra provincia, que llegó a alcanzar tasas muy elevadas de riqueza en tiempos antiguos, especialmente en la Edads Media.

El trabajo de López de los Mozos no puede sino manifestar un evidente pesimismo por lo que se refiere a la dinámica social y económica de la industria salinera y de la industria y la economía en general en la provincia de Guadalajara, caída que se inicia con la Guerra Civil y que solo los Polígonos de Descongestión en la ciudad de Guadalajara lograron paliar en parte. Algunas fotografías del complejo salinero de Imón ilustran este trabajo, que aporta una serie de cifras y evidencias que no pueden más que mantenernos en el pesimismo, al ver cómo las características geográficas (altitud, sequedad, lejanía de las vías de comunicación) abocan a la despoblación de la tierra y por tanto al agotamiento de su dinamismo social, poblacional y económico.


A.H.C.

viernes, 4 de enero de 2013

Salinas de Guadalajara


HUESO KORTEKAAS, Katia y CARRASCO VAYÁ, Jesús F., Las salinas de los espacios naturales protegidos de la provincia de Guadalajara, Madrid, Asociación de Amigos de las Salinas de Interior, 2008, 88 pp.

Estamos ante un libro editado el año 2008. Para muchos lectores es posible que se trate ya de una antigüedad; pero, la verdad sea dicha, es un libro “casi reciente” por su contenido, porque el tema que trata, que es su verdadero sujeto, está todavía vivo y latente y es muy poco lo que se ha hecho hasta el momento en defensa de este patrimonio tan olvidado.
Quizá el origen de este progresivo abandono esté en la propia consideración que el Gobierno de Castilla-La Mancha tenía entonces de las propias salinas que ¿son espacios naturales protegidos o son manifestaciones de una arqueología industrial heredada de la más remota antigüedad?
Mucho nos tememos que aquel gobierno no tuviera los conceptos suficientemente claros, porque la realidad es que no se trata ni de una cosa, ni de la otra, sino de las dos al mismo tiempo, ya que tan importante es conocer el mundo biológico, la convivencia existente entre las plantas y los animales que proliferan en estos ambientes, como la arquitectura tradicional y la evolución de las mecánicas utilizadas para la extracción de la sal o el mundo social que surgió a su alrededor: los trabajadores y sus categorías y los métodos de transporte que se emplearon, entre otros muchos aspectos.
Y este libro surge precisamente para dar idea de lo uno y de lo otro, aunque de una forma un tanto suavizada, puesto que el Inventario Regional de Zonas Húmedas de 1989, de “de variada tipología y apreciable valor ambiental” contiene 450.
Pero lejos de la crítica, veamos con detalle el libro y su contenido. Es decir, su doble contenido. Primeramente el que sirve al lector como introducción al conocimiento de la tarea que se ha propuesto llevar a cabo la propia Asociación de Amigos de las Salinas de Interior, nacida en Sigüenza el año 2002, y que no es otra que la salvaguarda del patrimonio salinero de la zona geográfica comprendida entre Sigüenza -considerada durante mucho tiempo como la “capital de la sal”- y Atienza. Precisamente el espacio geográfico donde se incluyen dos salinas de la mayor importancia: las de Imón y las de La Olmeda, que conforman uno de los más interesantes “paisajes de la sal”.