viernes, 26 de julio de 2013

Memoria gráfica de Valdearenas, Madrid, Ayuntamiento de Valdearenas/Ediciones Bornova A.T.C. S.L., 2010, 152 pp. (ISBN: 978-84-937040-6-3).

Como indica Tomás Gómez Esteban, alcalde de Valdearenas a la sazón, este libro representa la historia de Valdearenas mediante un recorrido gráfico a través de todas sus gentes y de su patrimonio y a la vez sirve de gran homenaje a todos los que ya no están con nosotros.
Al igual que sucede con otros del mismo tipo -basados en la imagen antigua-, este libro comenzó teniendo que vencer cierta frialdad inicial, es decir, el natural retraimiento  de las propias gentes del pueblo a prestar las fotografías que conservaban de sus antepasados, de ellos mismos, de sus hijos o de sus familiares y amigos, tan íntimas, así como la dificultad que en estos casos entraña una posterior labor de selección, seria y respetuosa, que diera a la imprenta aquellas fotos que verdaderamente merecieran la pena por tener el suficiente valor documental, es decir, que pudieran dar idea de cómo se vestía o de cómo era el pueblo en el pasado; un pasado que, aunque no muy lejano, ofrece grandes diferencias con el mundo actual. Esos “grandes cambios que se han producido en nuestro pueblo desde principios del siglo XX hasta los días de hoy sobreviviendo a una guerra civil”, como igualmente señala el alcalde de Valdearenas.
El libro consta de nueve apartados o capítulos, que siempre dan comienzo con un texto, más o menos extenso, relacionado o no con el contenido fotográfico que le sigue.
Son los siguientes:
1. El pueblo y sus calles, comienza con una mención al libro Arquitectura Románica en la provincia de Guadalajara, de Francisco Layna Serrano, que reúne una corta selección de imágenes, por lo común vistas generales.
2. Celebraciones familiares, comienza con un texto de José Antonio Ranz Yubero, tomado de su Diccionario de toponimia de Guadalajara, que versa de su propia denominación: Valdearenas y se completa con diversas fotografías sobre bodas y primeras comuniones.
3. La familia, cuyo texto introductorio está tomado del libro Toponimia y Arqueología: Yacimientos arqueológicos de Guadalajara y su denominación, de José Antonio Ranz Yubero y quien esto escribe, acerca del Cerro de la Respenda y Los Palacios de la Tala, contiene quizá la colección más íntima, puesto q         ue en él aparecen fotografías de los abuelos, de los hermanos, del noviazgo, de la familia completa, de los amigos, del padre y su hijo montados sobre un pollino, sonrientes…
4. Grupos, viene a ser una continuación del apartado anterior, y comienza con una descripción geográfica e histórica del pueblo tomada de Crónica y guía de la provincia de Guadalajara, de su Cronista Provincial, Antonio Herrera Casado y contiene, como bien titula este epígrafe, grupos de personas, amigos o familiares, que a veces se juntaron por requerirlo la ocasión, por ejemplo, en una fiesta, una merienda, una celebración familiar, o durante una excursión escolar, en la fuente o ante la fachada de la casa.
En algunas fotografías aparecen los primeros automóviles que llegaron al pueblo.
5. Adultos. En este caso, el más extenso, el capítulo comienza con los Aumentos a las Relaciones topográficas de España. Relaciones de pueblos que hoy pertenecen a la provincia de Guadalajara con notas y aumentos por Juan Catalina García (Memorial Histórico Español, tomos XLI a XLV), y sigue con una serie de fotografías, posiblemente las más antiguas del libro, puesto que datan de hacia los años veinte y fueron realizadas en estudio (de los que se conocen sus datos).
Hay fotos que seguramente podrían haberse incluido en cualquiera de los dos apartados anteriores, tal vez en el titulado “Amigos” (p. 81).
La fotografía de “Pepa” (p. 80) tiene interés para el coleccionista de alfarería tradicional, puesto que la representa cargando agua con dos botijos y un cántaro (botijos que bien podrían ser de Agost y cántaro de Cogolludo).
6. Niños, continua con las anteriormente citadas Relaciones topográficas, aunque en esta ocasión ocupando cuatro páginas.
Son imágenes llenas de candor. Los niños, vestidos de andaluces, ante un escenario pintado, nos conducen a una feria o a un estudio; otras fotos colocan al niño ante una pareja de mulas (el futuro y la economía doméstica), la abuela Teófila y sus dos nietos, uno más rubio que la mies madura. La familia Manchado aparece ante unas casas. Son niños felices, sonrientes, alegres, que juegan y posan ante la cámara sin temor alguno.
7. Trabajo, incluye dos textos; el primero hace referencia al Diccionario de Pascual Madoz y, el segundo, titulado “Picaresca en la forma de constituir la mesa electoral en el distrito de Valdearenas (Elecciones de 1839)”, está tomado de Rosario Baldominos Utrilla: “Dos casos de fraude electoral cometidos en la provincia de Guadalajara: la elección de 1839 en Loranca y Valdearenas”, publicado en Wad-Al-Hayara, 14 (1987). Las fotografías que se recogen en este apartado corresponden, casi todas, a la trilla.
8. Fiestas, incluye un breve texto, poco conocido si no se es aficionado a los libros de viaje, de Guillermo Manier, que recorrió estas tierras alcarreñas a comienzos del siglo XVIII y que está tomado del libro Los ojos de los demás. Viajes de extranjeros por el antiguo obispado de Sigüenza y actual provincia de Guadalajara, de Pedro Olea (1998).
Las fotografías plasman momentos de la celebración de la fiesta de San Roque, especialmente de los encierros por el campo, y también del Corpus, de la Semana Santa y, algo muy curioso: de la inauguración del altar mayor de la iglesia parroquial, que puede verse completo en la foto inferior de la página 136.
Finaliza el libro con el que, a nuestro parecer, es el capítulo más interesante en la actualidad, puesto que corresponde al patrimonio de Valdearenas.
9. Patrimonio, que comienza con una amplia descripción de inventario artístico llevado a cabo por Juan Catalina García López (Catálogo Monumental de la Provincia de Guadalajara).
A lo largo de este apartado, que se refiere al patrimonio artístico y monumental -que no al humano que consta en los apartados anteriores- puede verse en detalle la iglesia, el altar mayor al que nos hemos referido anteriormente, y al desgraciado despiece y desmantelamiento posterior de la citada iglesia: su importantísimo artesonado… y también algunas fotos de la fuente, a veces rodeada de gentes posando o de mujeres que llenan sus cántaros, y la ermita.
Un libro para el recuerdo y la nostalgia y un trocito más de la intrahistoria cotidiana que va haciendo los pueblos y los va cambiando.


José Ramón López de los Mozos  

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