martes, 1 de septiembre de 2009

Memorias entrañables de La Fuensaviñán




Los legados de La Fuensaviñán



Otro pueblo de la Alcarria que se viste de libro y cobra vida nueva, e independiente, y para siempre. Es La Fuensaviñán, en las mesetas altas que forman el borde sur del antiguo Ducado de Medinaceli. Un lugar que paisajísticamente dice poco, pero que como todos ofrece su historia, su patrimonio, sus costumbres y sus recuerdos. Diferentes y exclusivos.
El autor de la obra, magnífica en acopio de datos, y en el rigor de los mismos, es el joven investigador Ricardo L. Barbas Nieto-Laina, y el editor del libro la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, que ha abrigado el proyecto bajo el amplio capítulo de subvenciones a la edición de libros de fotografías antiguas conocido como “Los legados de la tierra”.
Con ese motivo principal, la publicación de fotografías recogidas de viejos baúles y de carpetas desteñidas, para con ellas conjurar el pasado y hacerlo vivo y tembloroso, el autor ha aprovechado a hacer una recopilación de datos acerca del pueblo, pero con tanto entusiasmo, propio de la juventud preparada y animosa, que le ha salido una primera parte que es talmente una historia de La Fuensaviñán, entera y verdadera. Con esa estructura antes dicha y que copiamos del Indice: además de una historia de la fotografía en la provincia de Guadalajara, le siguen los capítulos dedicados a la Geografía, la Toponimia, la Historia, los Monumentos, la Tradición y una final y completa Bibliografía. Todo ello ilustrado con profusión, con elementos del patrimonio y de las fiestas.
No queremos dejar de destacar algunos datos de verdadero relieve que se dan a conocer por primera vez en este libro. Por ejemplo: la existencia de una “villa romana” excavada en la inmediación del pueblo, con hallazgos de columnas, capiteles y estatuas, así como unas fuentes de origen romano, en torno a las cuales el Ayuntamiento de La Fuensaviñán ha construido un parque y merendero. Datos sobre la escultura funeraria, apenas conocida, del licenciado Alonso de la Fuente, obra renacentista no mala que se guarda bajo arcosolio en una capilla lateral del templo. Datos de las casas típicas de la villa, con descripción muy bien hecha de estructuras y distribuciones. Aporta datos de olmedas desaparecidas, y letras completas de las rondas populares.
Un libro, en fin, que además del acopio de fotografías, tiernas todas, y revitalizadoras de tantos pasados recuerdos, constituye realmente una “Historia de La Fuensaviñán” de calidad y seriedad aseguradas. Con alegría la saludamos, aunque lamentamos que, como siempre pasa en las ediciones de libros institucionales (en este caso la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha) la posibilidad de adquirir este libro por parte de los bibliógrafos y coleccionistas va a ser difícil. No se distribuyen por librerías.

2 comentarios:

  1. Pues es una lástima que el libro no se pueda conseguir de forma fácil, porque sin duda será de mucho interés para algunos coleccionistas o para quienes simplemente deseen tener un conocimiento más exhaustivo sobre esta zona de la Alcarria, lugar que no conozco todavía y que me gustaría visitar. Gracias por la recomendación. Un beso.

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  2. Es UNA GRAN PENA , GRANDÍSIMA que en dicho libro el autor ,no haya sido capaz de dar a conocer y hablarnos de personas que que en dicho pueblo FUENSAVIÑAN ,tuvieron y dejaron sus huellas y sus vidas arraigadas en este pueblo castellano.
    Una pena, que en sus escritos y referencias a personas y edificios, no se vean reconocido todos los que fueron en su momento; Que no estén todas las fotografías de los baúles, que se repitan las imágenes y fotos de las mismas familias y que obviamente se hayan descartado otras también existentes pero nadie aportó o fueron descartadas. Todos los de dicha época recordarán a quien ayudó a traer al mundo a los padres y abuelos por ejemplo del mismo que escribe sobre dicho legado " la comadróna" por aquel entonces: Salustiana. También se deja en el olvido a las personas y oficios que sacaron adelante durante muchos años y con mucho esfuerzo y tenacidad tiraron hacia adelante con los trabajos de ganadería y agricultura, después de la triste contienda fratricida, del 36 al 39 , ya que en esos momentos al encontrarnos en la línea del frente ( la comandancia y cocinas del lado franquísta ) estuvieron situadas en FUENSAVIÑÁN ; Los campos estuvieron abandonados. Después en la posguerra los labradores y ganaderos tuvieron que seguir esforzándose para adaptarse a los nuevos tiempos que venian. Tuvieron que hacerse tractorístas , de los primeros de todos los alrededores, cambiaron sus mulas y yeguas por los primeros tractores y aperos mecanizados.
    Qué pena , no aparecen en las fotos...Hecho de menos al tio "Paco " con su tractor Lanz con su chimenea echando humo, sus cinas y parbas ,en la era interminables todo el verano, su tractor dándo vueltas Sólo en la parba ,a la orilla de la carreter que hacia que se pararan los pocos coches que pasaban por la carretera extrñados de que no llevara conductor o a veces fuera llevando el volante una niña diminuta , ..que pena no hay foto!
    Tambien echo en falta en las fotos al tio Patricio , al cabrero con su atajo de cabras, las fotos del primer televisor ,regalado al pueblo y todos los vecinos viendo las corridas de toros y el futbol en el salón comunal.
    Seria bonito haber incluido ,muchas más fotos, fotos de todos los vecinos haciendo arreglos de caminos , limpieza de zonas comunes o cortando leña ,en hacendera , todos juntos mejorando el entorno del pueblo .., hubieran sido bonitas fotos. Soy de la opinión , de que cuando se pretende contar algo de historia de un pueblo hay que incluir a poder ser a todos sus vecinos,no hay que ser parcial si lo que pretendes es contar la verdad de sus gentes y su entorno y sus raíces . la mayoría de estas gentes están emparentadas por lazos de consanguinidad y todos en su mayoría son parientes. No podemos olvidarnos de una gran parte de ellos.
    Con los edificios y casas típicas de labranza y sus corrales y parideras del ganado pasa lo mismo . Pocas son las que no han sido reformadas y las más carácterísticas típicas de esta arquitectura en piedra, no se ha hecho nada por conservarlas, la hermosa iglesia y todo su contenido ha sido manipulado - no restaurado - como se debería haberse hecho . La restauración se limitó al exterior es decir muros y tejado , dejando su interior a la manipulación de manos de personas que no eran ni son restauradores especialistas con lo que se han producido arreglos que nada tienen que ver con la utilización de pinturas inapropiadas , lo que ha sido una pena ,pues su conservación respetando sus originales en madera policromada etc no se ha respetado y los diversos altares en nada se parecen a los originales.

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