jueves, 10 de diciembre de 2015

Leyendas y tradiciones de la Alcarria



Pareja Serrrada, Antonio“Leyendas y tradiciones alcarreñas”, recopilación, estudio previo y notas, de José Ramón López de los Mozos. Aache Ediciones. Guadalajara, 2015. Colección “Tierra de Guadalajara” nº 96. 144 páginas, ISBN 978-84-15537-93-9. PVP: 10 €.

Un nuevo libro de la Colección “Tierra de Guadalajara” viene a ofrecernos un buen puñado de páginas, -entretenidas y apasionadas- sobre un tema que nunca cansa, y que a pesar de ser conocido, y aprendido desde pequeños, se nos viene a los ojos, a los oidos y al corazón con el empuje nuevo de lo más querido. El libro ofrece un total de 27 leyendas de Guadalajara que son recogidas del decir popular, de las historias y de las ensoñaciones de la gente. Como bien dice el recopilador y analista del conjunto, el etnógrafo José Ramón López de los Mozos, “La mayor parte del conjunto trata de temas históricos, algunos conocidos en parte o sintéticamente -con perfiles más o menos borrosos . Generalmente están basadas en hechos reales, mientras que otras aluden a la hagiografía briocense, por la que tanto cariño sentía nuestro autor, especialmente hacia la Virgen de la Peña, principal advocación briocense”.
Es don Antonio Pareja Serrada el autor de los textos que conforman este libro. Los escribió a principios del siglo XX, y los fue publicando en el periódico quincenal “El Briocense” que él fundó y dirigió desde 1904 a 1907. Con un lenguaje fluido, acorde con la época, pero fácil de leer y nada empalagoso, va desgranando una serie de más de dos docenas de tradiciones, recogidas de los libros de historia y de la tradición popular, rehechas, adornadas, bien compuestas en diálogos y descripciones. De forma que se leen sin esfuerzo. Es más: se leen con entusiasmo, y cuando acaban siempre saben a poco. Nis gustaría seguir leyendo aventuras de princesas moras y bravos caballeros.
La mayoría de las leyendas son del área briocense. Todas de la provincia, y entre ellas algunas relativas al Señorío de Molina, como la dedicada a la historia del Butrón, y la de La Matanza de Cillas, cuando el día de Santa Catalina los asaltantes molineses se hicieron con su castillo.
En Brihuega se centran bastantes de estas tradiciones: la de las Salves del Cerco (de 1445) evocando el asalto a la villa por parte de las tropas navarras, y la defensa de los brihuegos que quedó plasmada en aquellas siete salves que siguen cantando los siete días que median entre la Trinidad y la Pascua… o la poco conocida referencia a la pelea entre Alhakem y el joven mozárabe defensor de Elima. Se añaden la historia de la participación de los tercios brihuegos en la toma de Córdoba, con su capitán Domingo Muñoz a la cabeza, y se hace alusión también al Paso Honroso de Torija en el siglo XVI.
De la Alcarria surgen memorias bien entretenidas por estas páginas. Así de Jadraque nos llegan los ecos del Regreso del Indiano, con la historia de don Juan Gutiérrez de Luna, y en “El ocaso de un astro” la definitiva pelea entre la favorita Princesa de los Ursinos, y la reina Isabel de Parma, que la expulsa directamente desde la Casa de las Cadenas, de la plaza mayor jadraqueña, a Francia… pero también nos encontramos con la historia, sencilla y emotiva, de doña Mayor Guillén de Guzmán, señora de Alcocer y cifuentes, abandonada por el rey Alfonso, o la truculenta memoria de “La Peña de don Astolfo” junto a las Entrepeñas del Tajo, y que en Sacedón le recuerdan como Don Apóstol que murió en las aguas del río cuando las llevaba. Aun cabe la memoria de la actriz “La Calderona” que encandiló al rey Felipe IV incluso cuando ella se recluyó monja entre los muros del monasterio benedictino de Valfermoso.

De todas estas “Leyendas y Tradiciones” sacamos un buen regusto a conseja vieja, a infantil demanda y puros ancestralismos. Es la Alcarria la que tiembla tras sus explicaciones, y por sus caminos, por sus “galianas” y oteros van desfilando (y quedándose para siempre en nuestra memoria) personajes como Carlos infante de Francia, don Beltrán de la Cueva, la Princesa de los Ursinos o el propio Martín Vázquez de Arce, “El Doncel” de Sigüenza, que por Illora se halló cuando la toma, que también Pareja Serrada refiere en este libro, entretenido y ejemplar. Una pequeña joya del alcarreñismo militante.

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