viernes, 14 de marzo de 2014

La Flora Silvestre de la Alcarria

Más de 750 especies catalogadas. 878 fotografías a color.

TRIJUEQUE SERRANO, David, Flora silvestre de la Alcarria. Propiedades y usos populares, Guadalajara, Intermedio Ediciones, 400 pp.

Damos la bienvenida al libro titulado Flora silvestre de la Alcarria. Propiedades y usos populares, porque son relativamente pocos los que tratan de un tema tan específico y, en general poco estudiado, como es la flora de un espacio geográfico, en este caso la Alcarria, y más concretamente en el pueblo de Aldeanueva de Guadalajara y su entorno natural más próximo, profundizando en sus usos y aprovechamientos populares, que lo hacen todavía más interesante.
El libro que presentamos es un buen ejemplo de estudio etnobotánico que ha llevado a su autor, David Trijueque, a invertir cerca de cuatro años en su realización, teniendo en cuenta que, como señala en la presentación del mismo, algunas plantas no florecen todos los años, permaneciendo en estado de latencia hasta que se dan las condiciones idóneas.
Un libro que no ha pretendido constituir un tratado puramente científico, en base a profundas descripciones de las especies vegetales encontradas, sino que, por el contrario, se ha querido centrar en la investigación de los usos que a ciertas plantas se les han venido dando de forma tradicional, cosa que el autor ha ido llevando a cabo mediante numerosas conversaciones con multitud de personas mayores, aunque en el caso de las aplicaciones médicas se hallan reseñado únicamente aquellas que recoge la medicina popular española, “Las Diez Grandes” -como las denomina David Trijueque- y que son las siguientes: Diente de león, Tomillo, Romero, Salvia, Ortiga, Malvavisco, Llantén, Menta, Majuelo e Hinojo, puesto que hay que tener en cuenta que existen muchas plantas cuya venta al público está terminantemente prohibida o restringida dado su grado de toxicidad.
En otros casos el autor ha querido destacar  el carácter melífero de algunas especies, a modo de pequeño homenaje a las abejas.
Y poco más adelante, en la introducción, el autor se remonta al siglo IV para hacer comprender al lector, con la mayor facilidad posible, las dos divisiones que estableció el estagirita según tuvieran flores o no (algas, hepáticas, musgos, helechos, líquenes y hongos)
Entre las primeras pueden encontrarse las herbáceas, los arbustos y los árboles, siendo las plantas cultivadas en la actualidad una adaptación de las silvestres, efectuada por el hombre -y por las abejas, gracias a su función polinizadora- a lo largo de la historia.
Un importante apartado es el correspondiente a los usos de las plantas, primeramente como comestibles, puesto que son necesarias para poder vivir; después, como medicinales, es decir, como remedio natural capaz de curar o prevenir enfermedades, siempre que sean usadas correctamente.
De este uso nació la primera Medicina, de tipo empírico.
Dentro de este mismo apartado también se estudian las plantas venenosas: belladona, cicuta, digital…, pero para no caer en equivocaciones que podrían acarrear funestos resultados, el autor del libro ofrece algunos consejos acerca de su recolección y tratamiento de las plantas medicinales, así como los diferentes modos de empleo de tales plantas: infusión, decocción, maceración, inhalación, como cataplasma, emplasto y compresa, en baños, pomadas, enjuagues y gargarismos, jarabes, jugos, lavados y tinturas, además de su correcta dosificación.
Además, claro, hay otros vegetales que desde la antigüedad se han venido utilizando en casos concretos: en construcción, veterinaria, pesca, caza, forraje para el ganado, para fabricar herramientas, utensilios y ropas, como combustible, curtiente, fumable, en determinados juegos infantiles, ornamentales, etcétera.
Antes de comenzar los capítulos dedicados a la flora, se ofrece al lector una breve pero interesante descripción del medio natural de Aldeanueva de Guadalajara que, como se dijo más arriba, sirvió como base para la recolección que sigue, basada en el color de la flor de que se trata en cada caso, dedicando a cada uno un capítulo: amarillas, azul-morado, blanco, rojo, rosa-malva y verde, para pasar después a los árboles y especies singulares.
El esquema es similar para los seis colores reseñados y, para que el lector vea el contenido de cada ficha, damos a conocer una de ellas elegida al azar: página 25. En la parte superior la fotografía a color de la planta.
Nombre científico.- “Chelidonium Majus” y nombre común: Celidonia Mayor y también Hierba Golondrinera y Verruguera, de la que dice: “Es una hierba vivaz, perteneciente a la familia de las Papaveráceas, que suele alcanzar en metro de altura y tiene vistosas flores amarillas con pétalos en cruz. Si se corta el tallo o el rabillo de las hojas, mana un látex anaranjado que puede resultar tóxico en contacto con la piel o los ojos. Recibe el nombre de golondrinera por nacer cuando vienen las golondrinas y morir cuando se van. Antiguamente, los alquimistas emplearon esta planta en la búsqueda de su piedra filosofal, ya que les era de gran utilidad para su quinta esencia (cuentan que de ahí procede su nombre, ya que la denominaban “celi dorum”, que significa don del cielo).
Habitat.- Herbazales, lugares sombreados y frescos.
Propiedades.- Es una planta muy tóxica, por lo que sólo se recomienda su uso por vía externa. Su jugo es cáustico e irritante, empleándose para eliminar verrugas y ablandar durezas y callos. Hay que recolectarla con guantes y, al aplicarla, hay que proteger las zonas circundantes con vaselina.
Una curiosidad: Paracelso usaba esta planta para adivinar el destino de un enfermo con mucha fiebre. Para ello le colocaba un trozo de raíz en la frente y esperaba. Si el enfermo cantaba era señal de que iba a morir. Si lloraba, de que viviría.
Siguen los índices de las plantas, por colores y de los árboles, un glosario y la bibliografía, además de las páginas de internet consultadas, y finaliza con una tabla gratulatoria.
Un libro de gran interés para quienes estén interesados en conocer los usos populares tradicionales de las plantas de esta zona de la Alcarria que es Aldeanueva de Guadalajara y su entorno geográfico, que puede ampliarse a todo el conjunto de la Alcarria.

José Ramón LÓPEZ DELOS MOZOS

1 comentario:

  1. Está genial.Muy buen libro, muy trabajado y muy bien explicado y la fotografía muy buena. Enhorabuena.

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