domingo, 27 de septiembre de 2009




Una vida para la Ciencia


La vida y la obra del cirujano Juan del Castillo es meticulosamente estudiada por uno de los mejores sabedores de la historia de la Ciencia en nuestro país, el seguntino Javier Sanz Serrulla, quien en un ejercicio de investigación personal y elegante acomete la visión pretérita de este personaje del siglo XVII seguntino, el que fuera médico y cirujano del Cabildo de su Catedral, el riojano Juan del Castillo. Se trata de un libro editado por AACHE Ediciones de Guadalajara, en la Colección “Scripta Academiae” de la que hace el nº 20, y en el que, a lo largo de sus 82 páginas de densa lectura el autor ofrece la visión de este científico en dos partes bien diferenciadas: de inicio, la vida del médico logroñés, que discurrió por diversas partes de España, pero fundamentalmente en Sigüenza, durante sus finales años de vida, que fueron además los de su más cumplida madurez profesional, actuando como médico de los miembros del Cabildo, pero también como prestigioso médico de la ciudad, y visitador de sus hospitales, en aquella época poblados, notables y con muchos medios. La segunda parte la dedica Javier Sanz al estudio de su obra científica, que ha quedado plasmada en un libro del que existen ejemplares en la biblioteca de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense, y en el que se evidencia lo adelantado que en su tiempo fue el saber y el practicar de Juan del Castillo. Son especialmente interesantes, y sirven para que el autor plasme sus conjeturas acerca de las aportaciones novedosas del cirujano, los diversos capítulos de su “Tractavs quod continentur summe necesaria tan de Anatome quám de Vulneribus et Ulceribus…” Se trata en suma de un libro o tratado práctico para cirujanos, en el que expone la anatomía, las heridas y las úlceras que los prácticos de su tiempo debían tratar. Pero que por la incapacidad del momento de clasificar las enfermedades conforme a su etiología y patogenia, el autor se limita a colocarlas en función de sus efectos exteriores, de sus formas de cursas y presentarse. Un libro interesante y fundamental para conocer un personaje del diecisiete seguntino, uno más de ese grupo de geniales médicos que ocuparon el codiciado puesto de “médico de los canónigos” tan bien pagado y considerado como lo pudieran ser, en su época, los médicos del Rey y de la Corte. Más datos acerca de este libro y forma de hacerse con él.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Una obra documental sobre las vicisitudes del patrimonio artístico de Guadalajara en la Guerra Civil




Memoria del Patrimonio


Nos llega un ejemplar del libro que acaba de editar la Excmª Diputación Provincial de Guadalajara, y que fue el título ganador del Premio Provincia de Guadalajara de Investigación Histórica y Etnográfica en 2008.
Se trata de un grueso volumen titulado “El patrimonio artístico durante la Guerra Civil en la provincia de Guadalajara” y lo firma quien ganó dicho premio, el doctor en Historia don Francisco García Martín. La obra es un aporte documental, fundamentalmente, de los informes que se hicieron acerca de lo recogido por parte del Servicio de Recuperación Artística de la República Española, en los años que duró la Guerra Civil, y en la que se pusieron en peligro tantas cosas de importancia. Además ofrece también la relación o encuesta general que el gobierno de Franco puso en marcha tras la finalización de dicha Guerra, para comprobar los elementos patrimoniales que habían desaparecido en la contienda.
A lo largo de las 364 páginas de que consta la obra, el autor nos ofrece un primer estudio inicial en que presenta el escenario bélico y la actuación que sobre el patrimonio y su salvaguarda tuvo el gobierno legal. Fue precisamente la Junta Delegada de Madrid la que se encargó de hacer un recorrido por las poblaciones de la provincia, recogiendo datos, haciendo relaciones y ordenando el envío de las piezas muebles más señaladas a los depósitos del Museo Arqueológico y Museo del Prado, dando normas para la protección in situ de las piezas inmuebles. Luego se creó una Junta provincial de protección del Patrimonio Artístico de Guadalajara, que estuvo presidida de forma efectiva (la presidencia nominal la ostentaba el Gobernador Civil) por el arquitecto de la Diputación Sr. Botella, actuando de secretario el Sr. Estremera, y formando parte de la misma el arquitecto Antonio Vallejo, el delineante municipal Sr. Pradillo y José Mauro de Murga, además de otros miembros, numerosos, en su calidad de delegados de sindicatos y organizaciones obreras.
Luego hace el estudio de la “Causa General” que en forma de encuesta llevó adelante el régimen franquista para contabilizar y evaluar las destrucciones sufridas en el patrimonio religioso, así como las actuaciones del Servicio de Recuperación del Régimen de cara a restaurar elementos preciosos destruidos, generalmente por ellos mismos, como la catedral de Sigüenza y el palacio del Infantado.
Un capítulo final de este interesantísimo y recomendable estudio es el análisis de las causas de destrucción del Patrimonio Artístico, que hace el autor de una forma muy objetiva. La parte final del libro, más de la mitad del mismo, está dedicada a la transcripción de los documentos e informes a que se alude en el estudio. Pocas fotografías y gráficos, los escasamente encontrados, y mucha información documental. Un libro, en definitiva, de estudio y aporte de datos, que, esta vez sí, se ha impreso en Guadalajara, concretamente en las Gráficas Minaya del Polígono Industrial de El Balconcillo.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Cierra una librería en Guadalajara




Derrota de la Cultura


Una mala noticia para los lectores y amantes del libro de Guadalajara: en estos días de inicio del curso ha cerrado definitivamente la Librería AEDO, que estaba situada en el centro de Guadalajara, en la Calle Condesa de la Vega del Pozo, junto a la Calle Mayor. El hecho, en sí, no dejaría de ser parte de una estadística, triste y estremecedora, como es la del cierre, cada día, en España, de miles de pequeños comercios. Pero en nuestra ciudad el hecho supone un escalofrío de preocupación, porque ello supone que cierra, de golpe, la cuarta parte del comercio dedicado en exclusiva al libro en nuestra ciudad. De las cuatro librerías que en el momento actual se dedicaban a vender libros (algo que nadie discute es el alimento esencial de la cultura, y uno de los motores reales de un país en progreso), una ha echado ya el cierre.
Sabemos lo difícil que ha sido tomar esta decisión para Santos e Isabel, que crearon juntos esta librería hace 23 años, y en la que han puesto toda su ilusión, su trabajo, en la que han visto crecer a sus hijos, y acumular amigos y seguidores. Miles de libros, sugerencias, ideas e iniciativas surgieron de sus escaparates y mostradores. La amabilidad de Isabel y el entusiasmo de Santos movieron este establecimiento durante este tiempo, y en él confiaron muchos alcarreños a los que les sigue gustando la lectura.
Pero los tiempos vienen duros para la cultura, para los libros y para todo lo que tenga que ver con el espíritu. En estos días de Ferias se han abierto, seguro, varios nuevos bares y cafeterías ¿Cuántos hay, en Guadalajara ciudad, de unos y otras? Centenares, incontables. Y al mismo tiempo se ha cerrado una de las cuatro librerías que tenía la ciudad. Es un dato para reflexionar, aunque para cuantos lo hacen a menudo el tema no encierra misterio alguno, porque es esta la dirección en la que va España: pan y circo, como en la vieja Roma.
En todo caso, una noticia que en este blog dedicado a lo libros de Guadalajara no podía pasar desapercibida. Desde aquí nuestro abrazo cordial a quienes hicieron vivir a Aedo durante 23 años. Ojalá les vaya mejor en el nuevo negocio que han abierto para mantenerse ellos y su familia (el Bar Tamaya, en la calle Felipe Solano, donde, por cierto, sirven unos huevos estrellados de lo mejor que hemos conocido).


Un catálogo de arte y la memoria de un artista







Memoria de un artista alcarreño




Hay pequeñas publicaciones, que al parecer nacen para vivir la efímera circunstancia del acontecimiento que anuncian, y que injustamente desaparecen para siempre de la memoria de todos. Esto suele pasar con los catálogos de exposiciones, anuncios de conferencias, monografías de conmemoraciones…
En estos días de la Feria de Guadalajara 2009, y con motivo de la exposición que Diputación Provincial ha organizado en su nuevo Espacio de Arte “Antonio Pérez” en el Centro Cultural “San José” de Guadalajara, se ha editado un Catálogo magnífico en el que se reúne la imagen de los expuesto, y un estudio meticuloso de la obra del autor protagonista, Antonio Fernández Molina. Nacido en Alcázar de San Juan, (1927), gran parte de su actividad artística e intelectual la desarrolló en la provincia de Guadalajara. Murió, finalmente, en Zaragoza (2005) donde se había retirado a vivir. Fue escritor, guionista, poeta, dramaturgo y, sobre todo, pintor, dentro de unos moldes netamente marcados por el surrealismo al que dio un carácter muy personal.
La exposición que muestra Diputación estos días, titulada “Como pez en el agua” tiene por pieza fundamental un panel mural con decenas de peces colgando, pintados por el autor. Pero en ella se suman muestras de todas sus tendencias y estilos. La vanguardia permanente en la que vivió Fernandez Molina queda limpiamente expuesta en esta muestra. Y el libro ó folleto que la acompaña es una de esas joyitas de que hablaba al principio: elegante, pulcra, limpiamente informativa: un documento ya esencial para conocer quien fue y qué hizo nuestro “paisano” Antonio Fernández Molina. En este caso, la Diputación Provincial ha decidido no imprimir esta publicación en Madrid. La ha impreso en Zaragoza.

Fotografías en relieve




Las fotografías estereoscópicas. Un catálogo
Con motivo de las Ferias y Fiestas de Guadalajara 2009, la Diputación de Guadalajara, a través de su Servicio de Cultura ha procedido a montar un Exposición titulada “La fotografía estereoscópica en Guadalajara” en la que se muestran positivados y listos para ser admirados con las gafas apropiadas, una serie enorme de negativos, realizados con máquinas estereoscópicas antiguas, que daban la posibilidad de admirar las vistas realizadas en visión tridimensional.
Para ilustrar esa exposición, y como documento imprescindible de la misma, la Diputación Provincial, a través del CEFIHGU (Centro de la Fotografía y la Imagen Histórica de Guadalajara) ha editado el correspondiente catálogo, que se titula como la Exposición, y debajo del título aparece “Volumen I” lo cual nos da la idea de que aparecerá en un futuro, al menos, otro volumen más.
Los autores del texto/estudio que abre el libro son José Félix Martos Causapié y José Antonio Ruiz Rojo, eruditos conocedores del fenómeno histórico gráfico en nuestra tierra. Sigue un amplio catálogo mostrando todos los negativos que almacena el CEFIHGU de este tema, comentados previamente, y bien identificados. Son de remarcar las fotografías estereoscópicas de Laurent y de Camarillo, dos “Clásicos” donde los haya de la fotografía antigua. Muchas imágenes de la ciudad de Guadalajara y su provincia en la década de los veinte del siglo pasado. Monumentos destruidos luego, y paisajes arrasados, se nos muestran en la manera en que entonces vivían. Procesiones, Corpus y visitas reales son también elocuentes visiones “vivas” de aquella época. Con ayuda de unas gafas que se incluyen en la contraportada, el lector puede tener ante su vista estas imágenes tan atractivas y verlas en tres dimensiones.Un acierto de la Diputación y el CEFIHGU, que merece nuestro aplauso, y una pregunta que no nos cansaremos de hacer y más en esta época de aguda crisis: ¿por qué sigue insistiendo la Diputación Provincial en que estos libros se hagan en una imprenta de la Comunidad de Madrid, cuando en nuestra provincia existen excelentes posibilidades de hacerlo, al menos, de igual manera?

sábado, 5 de septiembre de 2009

Un viaje imprescindible: PASTRANA



Pastrana, de verdad

Pues ahora va de verdad. Ha salido a la calle el libro “Pastrana, paso a paso” y lo firma Antonio Herrera Casado. Una garantía de calidad y saber. El libro, sin embargo, no es artículo de erudición o pensamiento. Es una guía de la villa castellana de Pastrana, uno de los lugares más interesantes y apacibles de nuestra tierra. Cuajado de memorias históricas, resonancias renacentistas, moriscas y ducales. Pleno de monumentos y patrimonio mayor/menor, desde palacios grandiosos a templos monacales. Con un Museo que ya quisieran para sí muchos pueblos y ciudades de España: en el Museo de Pastrana se encuentra una colección extraordinaria de tapicerías flamencas del siglo XV, es la colección de tapices de la Guerra de Africa de Alfonso de Portugal. Algo que emociona y asombra cuando se ve.
Este libro, a mí me ha parecido una joya porque reúne todos los elementos que hacen perfecto a un libro guía para recorrer y conocer un pueblo. Para hacer turismo. Para saber de España. Concisión y verismo, orden en la exposición, buenas muy buenas imágenes (el que ha hecho las fotos sabe de imagen, de contrastes, de colores… y perspectivas) y añade dibujos (al parecer son también del autor) describiendo con sobriedad los mejores edificios, casas típicas, colegios, palacios, fuentes y rincones de la villa.
Como este otoño que se acerca ha de ser, forzosamente, de salidas cortas, de una jornada, desde casa al mundo y volver, Pastrana está a la distancia justa de Madrid, Valencia y Valladolid para poder ser visitada en un día, dos a lo sumo. Y para tomar conciencia de que hay que volver. A Pastrana siempre se vuelve. Y más ahora, con este libro “Pastrana, paso a paso” que acaba de editar AACHE y que recomendamos vivamente.

martes, 1 de septiembre de 2009

Memorias entrañables de La Fuensaviñán




Los legados de La Fuensaviñán



Otro pueblo de la Alcarria que se viste de libro y cobra vida nueva, e independiente, y para siempre. Es La Fuensaviñán, en las mesetas altas que forman el borde sur del antiguo Ducado de Medinaceli. Un lugar que paisajísticamente dice poco, pero que como todos ofrece su historia, su patrimonio, sus costumbres y sus recuerdos. Diferentes y exclusivos.
El autor de la obra, magnífica en acopio de datos, y en el rigor de los mismos, es el joven investigador Ricardo L. Barbas Nieto-Laina, y el editor del libro la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, que ha abrigado el proyecto bajo el amplio capítulo de subvenciones a la edición de libros de fotografías antiguas conocido como “Los legados de la tierra”.
Con ese motivo principal, la publicación de fotografías recogidas de viejos baúles y de carpetas desteñidas, para con ellas conjurar el pasado y hacerlo vivo y tembloroso, el autor ha aprovechado a hacer una recopilación de datos acerca del pueblo, pero con tanto entusiasmo, propio de la juventud preparada y animosa, que le ha salido una primera parte que es talmente una historia de La Fuensaviñán, entera y verdadera. Con esa estructura antes dicha y que copiamos del Indice: además de una historia de la fotografía en la provincia de Guadalajara, le siguen los capítulos dedicados a la Geografía, la Toponimia, la Historia, los Monumentos, la Tradición y una final y completa Bibliografía. Todo ello ilustrado con profusión, con elementos del patrimonio y de las fiestas.
No queremos dejar de destacar algunos datos de verdadero relieve que se dan a conocer por primera vez en este libro. Por ejemplo: la existencia de una “villa romana” excavada en la inmediación del pueblo, con hallazgos de columnas, capiteles y estatuas, así como unas fuentes de origen romano, en torno a las cuales el Ayuntamiento de La Fuensaviñán ha construido un parque y merendero. Datos sobre la escultura funeraria, apenas conocida, del licenciado Alonso de la Fuente, obra renacentista no mala que se guarda bajo arcosolio en una capilla lateral del templo. Datos de las casas típicas de la villa, con descripción muy bien hecha de estructuras y distribuciones. Aporta datos de olmedas desaparecidas, y letras completas de las rondas populares.
Un libro, en fin, que además del acopio de fotografías, tiernas todas, y revitalizadoras de tantos pasados recuerdos, constituye realmente una “Historia de La Fuensaviñán” de calidad y seriedad aseguradas. Con alegría la saludamos, aunque lamentamos que, como siempre pasa en las ediciones de libros institucionales (en este caso la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha) la posibilidad de adquirir este libro por parte de los bibliógrafos y coleccionistas va a ser difícil. No se distribuyen por librerías.